Caja Madrid obtuvo en el primer trimestre del año un beneficio neto atribuido de 357 millones de euros, un 1,1% más que en el mismo periodo del año anterior. La tasa de morosidad se situó en el 5,57%, una cifra que supera la media del sector de las cajas, que en febrero se situó en torno al 4,7%. Por su parte, el crédito a familias (vivienda y consumo) ha avanzado un 2,5%. En su conjunto, el crédito a la clientela fue de 117.199 millones de euros, un 6,3% más que en marzo de 2008, según anunció la entidad. El crédito hipotecario también aumentó, con un ascenso del 2,3%.
El consejero delegado del Santander, Alfredo Sáenz, dijo que el sistema financiero puede superar la crisis «más sano y equilibrado» de lo que estaba antes, siempre y cuando se hagan las cosas bien y se eviten medidas impulsivas y poco meditadas. Sáenz destacó la importancia de recompensar las actuaciones prudentes y se mostró contrario a «regalar dinero sin condiciones» a aquellas entidades que han cometido errores. El consejero delegado del Santander insistió en que lo que funciona no son las regulaciones exhaustivas, sino el modelo que ha puesto en práctica el Banco de España, del que también alabó su política decididamente anticíclica y las provisiones. Sáenz criticó las medidas «indiscriminadas» puestas en marcha por diversos gobiernos europeos y dijo que «no se puede regalar dinero» a entidades mal gestionadas.
La agencia de calificación crediticia Fitch ha rebajado a «AA-» desde «AA» la calificación crediticia de emisión de deuda a largo plazo de Banco Popular, con perspectiva negativa. En un comunicado, la agencia dijo que ha reafirmado la calificación de deuda a corto plazo en «F1+». Fitch dijo que estos cambios están basados en la concentración del riesgo de Popular en los sectores de construcción e inmobiliario y en el rápido deterioro de la calidad de los activos en medio de una recesión en España.
El consejero delegado del Popular, Roberto Higuera, afirmó que el banco podría asumir un descenso del precio de los inmuebles que figuran en su cartera del 45%. El también vicepresidente del Popular insistió en que en el actual entorno de dificultades los bancos deben seguir concediendo créditos, aunque «con prudencia», y acometer ajustes de su capacidad instalada. En este sentido, concretó que en lo que va de año, el Popular ha iniciado un proceso de fusión de filiales, ha cerrado un total de 70 oficinas y se ha desprendido de 114 trabajadores.
Confieso que soy incapaz de sumar la ingente cantidad de dinero que los americanos han anunciado para combatir la crisis económica y sanear las entidades de crédito. Primero fueron 700.000 millones de dólares, luego otras cantidades de cientos de miles y ahora un billón más. La única diferencia es que los primeros planes eran muy difusos y ahora Obama, a través del secretario de Estado del Tesoro, Timothy Geithner, ha desvelado algunos detalles dando entrada a inversores privados en la operación de rescate de activos tóxicos. En España hemos pasado de un discurso oficial en el que se insistía en la excelente calidad de nuestro sistema financiero a una actitud dubitativa en la que tanto miembros del Gobierno como representantes cualificados del sector dejan caer que puede ser necesaria alguna medida excepcional.
El presidente de BBVA, Francisco González, ha afirmado en la Coferencia internacional de ABC que «es mejor intervenir que nacionalizar» los bancos. En su opinión, las intervenciones son un proceso mucho más rápido, que permite separar los activos buenos y que éstos vayan a los jugadores fuertes. En su opinión, el sistema financiero tendría que «estar preparado» para abordar estas actuaciones de forma rápida y eficaz, y lograr que tuvieran los menores impactos negativos sobre el conjunto de las entidades. Ha abogado por utilizar el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) para sanear entidades, si bien ha insistido en la necesidad de que las ayudas sean temporales y condicionadas a un plan de reestructuración. «En España hasta ahora no ha habido problemas de solvencia, pero la duración y profundidad de la crisis determinará que haya problemas de solvencia en algunas entidades, por lo tanto hay que estar preparado para evitar el mayor impacto», ha aseverado.
Zapatero ya no ve la salida a la crisis tan fácil y reconoce que «va a costar tiempo recuperar la normalidad en el sistema financiero». Respondiendo al senador de Entesa Catalana de Progrés, Carles Bonet, señaló que las medidas que ha puesto en marcha el Gobierno son «de respaldo, no de subvención ni de inyección a las entidades financieras» y buscan devolver la confianza en el sector y reactivar la economía. Por su parte, Pedro Solbes para no desentonar de su jefe de filas también ha afirmado que ya no ve la salida de la crisis tan cerca como antes. Hasta ahora, Solbes había mantenido que la recuperación comenzaría en el segundo semestre de este año. En su intervención, el ministro comentó que 2009 será muy difícil, ya que la crisis alcanzará «su máxima intensidad». «En 2010 y 2011 se apunta a una recuperación de las tasas de crecimiento», según el ministro, aunque matizó que será en 2011 cuando el crecimiento «debería mostrar cierto vigor». Pedro Solbes ha vuelto a defender la prudencia de las entidades financieras a la hora de conceder financiación a empresas y particulares al señalar que «tan malo es denegar un crédito a un demandante solvente como dárselo al que no lo pueda devolver». Solbes espera que los inversores vuelvan a interesarse por comprar deuda pública española cuando desaparezca la «sobre-reacción» que provocó la rebaja de calificación de la deuda española hecha en enero por la agencia Standard & Poors. Solbes también ha asegurado que la constitución del Fondo de Adquisición de Activos Financieros «no ha encarecido la financiación del Estado». Solbes ha reconocido que en un momento como el actual «parece sensato» pedir un esfuerzo a las entidades financieras por «sostener el crédito», aunque al mismo tiempo, advirtió, «sería imprudente establecer requisitos cuantitativos» al dar un préstamo.

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