■ El Banco patrocinará a la escudería durante los próximos cinco años, con presencia de la marca en los coches y la equipación de los pilotos
■ Emilio Botín y Luca di Montezemolo señalaron en la presentación que el acuerdo representa “un nuevo capítulo en la historia de la Fórmula 1”
Banco Santander y Ferrari, dos de las marcas más prestigiosas del mundo, sellaron hoy en Monza una alianza por la que el banco se convierte en patrocinador oficial de la escudería a partir de 2010, con una presencia muy relevante de la marca de la entidad financiera tanto en los monoplazas como en la equipación de los pilotos y de los demás integrantes del equipo deportivo durante los próximos cinco años. Santander continuará siendo, además, patrocinador principal de tres de los Grandes Premios más importantes de la Fórmula 1 (Italia, Reino Unido y Alemania), y mantendrá una presencia muy relevante en los de España, Europa y Brasil. La entidad consolida así su posición de liderazgo en los principales mercados donde tiene presencia, reforzando e impulsando su marca a nivel internacional.
El presidente de Banco Santander, Emilio Botín, y el presidente de Ferrari, Luca di Montezemolo, aseguraron que este acuerdo representa “un nuevo capítulo en la historia de la Fórmula 1” y que la unión de ambas compañías constituye una buena noticia para los millones de aficionados que siguen este deporte en todo el mundo. Santander, el banco internacional con más oficinas del mundo y uno de los primeros por rentabilidad, comparte con la escudería Ferrari, el equipo con más títulos de Fórmula 1, valores como el dinamismo, la excelencia, la innovación y el liderazgo, además del color rojo corporativo, todo un símbolo del perfecto encaje de ambas marcas. “Me atrevería a decir que hoy Santander es a la banca lo que Ferrari es a la Fórmula 1: un símbolo de tradición, éxito y fortaleza. La Fórmula 1 se ha puesto al rojo vivo”, subrayó Emilio Botín durante el acto de presentación del acuerdo.
Luca di Montezemolo destacó que Ferrari y Santander iniciaban una “muy importante y extensa colaboración”, y que ambas compañías comparten valores comunes como la “lucha por la excelencia, la pasión por la competencia o el enfoque internacional. Estos valores harán que esta alianza sea fructífera en todo el mundo”. Durante la presentación, Emilio Botín entregó a Luca di Montezemolo la “Chaqueta Roja Santander”, un galardón que el Banco otorga a personalidades del mundo del deporte, y que hasta la fecha tienen Pelé y Bernie Ecclestone.
El mundo de los denominados expertos financieros mantiene estos días una enconada disputa alrededor de esta expresión inglesa que en román paladino consiste en la obligación de valorar los activos de los bancos a precios de mercado. Si un banco concede un crédito hipotecario de 300.000 euros por una casa que vale 400.000 no pasa nada. Pero si el mercado se desploma y la casa pasa a valer 200.000 euros, el banco tiene que provisionar 100.00 euros. El banco sigue siendo el mismo y la casa también, pero la ortodoxia de la contabilidad y una elemental norma de prudencia así lo indica. Sin embargo esta obligación está para muchos en el origen de la crisis ya que las entidades financieras, primero de Estados Unidos, y luego del resto del mundo tuvieron que poner de golpe decenas de miles de millones para ajustar sus balances al precio real de los activos que figuraban como garantía de los créditos. Como además nadie se prestaba dinero entre sí había que pagar un sobreprecio por un dinero que sólo tenía una finalidad contable, pero que no iba destinado al mercado productivo. Esa espiral llevó a la ruina a Lehman Brothers y tras este gigante americano, tantos otros. Ahora se plantean, encabezados por el multimillonario Buffett dulcificar la norma y dar a los activos un precio simbólico que ahorre a los bancos esta cascada de provisiones con la excusa de que un bien que no tiene mercado no tiene precio. Ahí está el quid de la cuestión pero nadie sabe a ciencia cierta si será peor el remedio que la enfermedad.
El Presidente de Telefónica, César Alierta, ha clausurado la Cuarta Cumbre de Directivos de la Compañía, que se ha celebrado en Madrid y en la que ha afirmado, ante un millar de los máximos ejecutivos de la operadora en todo el mundo, que Telefónica tiene ahora una histórica oportunidad de “construir el futuro”.
Un total de 1.770 profesionales de Banesto de toda España se han unido de forma espontánea a UNICEF para luchar contra la desnutrición infantil en Etiopía. La iniciativa permitió recaudar 57.414 euros entre los trabajadores durante el período navideño, y la Fundación Cultural Banesto se comprometió, a través de su programa Solidaridad x2, a duplicar la cifra desembolsada por sus empleados. Así, gracias a esta campaña espontánea ahora se destinan 114.828 euros a la adquisición de Plumpy’nut, alimento terapéutico que UNICEF utiliza en sus programas contra la desnutrición infantil en Etiopía.
El presidente del Gobierno comienza a hacer su travesía del desierto y a reconocer las verdades del barquero -no las del banquero- que hasta ahora se ha negado a aceptar para que no le enturbien el paisaje. Como decimos en periodismo a los becarios, para que hagan todo lo contrario ¡natuaralmente!,: «no dejes que la realidad te estropee un buen titular…» La crisis, aunque la vida sigue y no todo el mundo está en paro, ni le han denegado un crédito, ni se ha arruinado, etc., presenta cada vez su lado más oscuro porque ahora está llegando a la calle y los cerca de cuatro millones de parados (contando a los que por unas razones o por otras excluye el INEM) se dejan ver por las calles. Las primeras palabras del presidente José Luis Rodríguez Zapatero en su comparecencia en el Congreso en el pleno extraordinario sobre la crisis han ido destinadas al recuerdo de lo que «se esconde detrás de los números», en referencia a los más de tres millones de parados. «No hay nada más importante que acertemos» en las medidas a adoptar, ha asegurado Zapatero, que ha hablado de «combate» al referirse a la lucha contra el paro. Pero con el pecado va la penitnecia y si antes veía luz al final del túnel, ahora reconoce que «aún no hemos tocado fondo», para definir la situación de crisis financiera global. «Podemos anticipar que España está en recesión en el último trimestre del año pasado» y «es en el mercado laboral donde la crisis muestra su faz más negativa e inquietante», ha dicho Zapatero antes de repasar con datos la repercusión de la crisis en el mercado laboral. Zapatero, que ha recordado de nuevo que los analistas erraron en sus previsiones, ha denunciado los efectos sobre «ciudadanos de todo el mundo» de la «codicia ilimitada» de quienes se han aprovechado de la mala regulación de los mercados.
Pedro J. Ramírez, genio y figura, no ha dejado indiferentes al público (mayoritariamente políticos y periodistas) que le escucharon en el Foro de la Nueva Comunicación, en los salones del Ritz. Para empezar hay que reconocerle a Pedro J. una mente privilegiada ya que en toda su exposición no utilizó ni un papel ni una chuleta, sólo una coca cola, a diferencia de los políticos que sólo saben leer lo que le han preparado, en la mayoría de las ocasiones, sus asesores. Pedro J, se auto describió como “un taxi intelectual”, capaz de hablar de cualquier cosa durante quince minutos o durante horas en formato Fidel Castro. Reconoció que este ejercicio es uno de los peores que ha conocido ya que por primera vez las cifras de difusión del periódico se estancarán y la publicidad se reducirá, aproximadamente, un 20 por 100 (un 32 por 100 en noviembre).

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