«La aventura democrática. La Constitución y el alma republicana en la Monarquía parlamentaria,» de Juan Fernando López Aguilar
Se presentó en el Círculo de Bellas Artes el libro de Juan Fernando López Aguilar «La aventura democrática. La Constitución y el alma republicana en la Monarquía parlamentaria» (1978-2009) editado por Península. Había cierta aglomeración en la puerta e imaginé que ascendían a la quinta planta, lugar de la presentación. Pues no, la mayoría descendieron en la segunda para asistir a una obra de teatro vespertina. Una vez en la sala se podía palpar esa sensación de soledad que tienen las cesantías, ya que cuando abandonas el poder no eres nadie y eso que el autor, ex ministro de Justicia, fue el cabeza de lista del PSOE en las elecciones europeas. Dos o tres docenas de amigos, algún curioso y poco más. En la mesa de los presentadores: José Andrés Torres Mora, Presidente de la Comisión de Educación, Joaquín Estefanía, escritor y periodista, Jesús Caldera, Vicepresidente Ejecutivo de la Fundación Ideas, Manuel Fernández-Cuesta, editor de Península, y el autor, Juan Fernando López Aguilar, Presidente de la Delegación Socialista Española en el Parlamento Europeo.
Los presentadores hicieron el «laudemus» del autor que siempre ha sido persona sencilla y moderada amén de excelente caricaturista. Tras escuchar a los ponentes, al menos los del PSOE, mandamases de la Nueva Vía que alzó a José Luis Rodríguez Zapatero al poder, modestamente pensaba si estarían hablando de la España actual o de otra de hace cincuenta o sesenta años. Los poderes fácticos, el miedo, la represión, los banqueros, la derechona de puro, levita y sombrero de copa desfilaban ante los oyentes como en la pasarela Cibeles. Como en este periodo de la Transición política el PSOE ha gobernado al menos 19 años no se entendía muy bien de quién era la responsabilidad de que España no sea la Arcadia feliz. Eso sin citar las operaciones que desde el socialismo se han llevado a cabo para controlar la Justicia, bancos o medios de comunicación y que han tenido como testigo y cronista de excepción al segundo director de El País, Joaquín Estefanía, tras Juan Luis Cebrián. Pero como la memoria es débil, especialmente la de aquellos que aunque hayan sido elegidos con nuestros votos tienen el sueldo asegurado, habrá que disculparles. O acaso, por ejemplo, no es Rubalcaba el que con la ley en la mano deporta emigrantes ilegales? Desde luego habrá que confiar en que el libro y sus buenos propósitos sean más objetivos que las ideas trasnochadas que se vertieron en el Círculo de Bellas Artes en su presentación, salvo las obviedades que todos firmaríamos de libertad, igualdad y fraternidad, para «todas y todos», eso sí, sin cortar cabezas.
Quedémonos con las buenas intenciones del autor: «El enfoque de este libro no es el de la objetividad del científico social, sino el de la subjetividad de mi compromiso personal con la Constitución que rige en nuestra democracia avanzada y con los valores de la izquierda progresista y de vocación transformadora con los que me he identificado desde que era muy joven; en resumen, con los valores de España y Europa» (Juan Fernando López Aguilar).
Juan Fernando López Aguilar (Las Palmas de Gran Canaria, 1961) es catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad de Las Palmas y Catedrático Jean Monnet de Derecho e Integración Europea. Ministro de Justicia (2004-2007) es, el Presidente de la Delegación Socialista Española en el Parlamento Europeo. Experto en derecho comparado, federalismo, derechos fundamentales y sistemas judiciales, ha sido profesor invitado en diferentes universidades europeas y americanas. Entre su amplia producción destacan La oposición parlamentaria y el orden constitucional (1988), La justicia y sus problemas en la Constitución (1996), Estado autonómico y hechos diferenciales (1998) y Lo stato autonomico spagnolo (1998). Es coautor del Manual de Derecho Constitucional (2000).
Península, 2009. Colección Atalaya 351 | PVP: 18,50 € con IVA (17,79 € sin IVA) | ISBN: 978-84-8307-884-6 | Páginas: 288 | Rústica con Solapas | 13 x 20,5 cms.
Foto: Ed. Península.
El presidente de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), José María Aznar, ha presentado el libro Europe: I Struggle, I Overcome, una obra autobiográfica que recoge la trayectoria vital y política de Wilfried Martens, presidente del Partido Popular Europeo (PPE) y ex primer ministro de Bélgica. Durante el acto, celebrado en la sede de FAES, Aznar ha defendido una Europa que “no debe caer en las garras de la burocracia; una Europa abierta y reformista que no caiga en el proteccionismo ni el intervencionismo”. Como parte de las “ideas comunes del centro-derecha europeo”, también se ha referido a “los nacionalismos como un problema serio, la inexplicabilidad de Europa sin sus raíces cristianas y la vital relación atlántica”.
El Gobierno se pone nervioso y en un claro tono «chavista» amenaza con nacionalizar la banca ante la falta de argumentos para enfrentarse al drama del incremento del paro. Que vayan tomando nota los banqueros: Zaptero tiene la sartén del BOE por el mango y seguro que ya tiene víctima propiciatoria. ¿A quien le importa si la morosidad sube por encima del 10 por 100 a costa de conceder créditos fallidos? Eso se sabrá en las cuentas que se presetan en el año 2010 y la consigna es superar este ejercicio como sea y ganar las elecciones vascas, gallegas y europeas a costa de un PP desaparecido, caautivo y desarmado. Y con esas credenciales esperar a que escampe.
Gracias a los Foros de Nueva Economía que con mano florentina dirige José Luis Rodríguez, tenemos ocasión de escuchar en Madrid a personajes de la vida política y económica que difícilmente tendrían otra tribuna en la que exponer sus ideas. Hoy, pleno del PP en el hotel Ritz para escuchar a Pedro Sanz Alonso, presidente de la Comunidad de la Rioja, con la única objeción de que el telonero le robó el protagonismo. El telonero era en esta ocasión Mariano Rajoy y toda la atención estuvo concentrada en él, que aprovechó para criticar a Zapatero por su falta de protagonismo en la resolución de la crisis económica y que luego, ya desde la tribuna, habló del paro, la amenaza de huelga de los jueces (está a favor de sus reivindicaciones pero en contra del paro anunciado) y del maltrato de la ministra «maleni» a los sufridos contribuyentes a los que castiga por tierra, mar y aire.
No se si Zapatero leerá los periódicos o se los darán recortados para evitarle sustos, pero esto es lo que hay, o en palabras de Juan de Mairena (Antonio Machado), «la verdad es la verdad, dígalo Agemón o su porquero». El PIB español caerá un 1,3% este año, tras encadenar cinco o seis trimestres de crecimiento negativo, lo que llevará a la tasa de paro a escalar hasta el 15,2% de media en 2009, según las previsiones macroeconómicas de La Caixa. Según el economista jefe de la entidad, Jordi Gual, el PIB en 2010 retornará a tasas positivas y crecerá un 1%. De esta forma, la entidad financiera considera que la recesión será más duradera que en otras crisis de la economía española, pero tendrá una menor crudeza debido, entre otros factores, a los mecanismos naturales «de ajuste económico positivos» con los que cuenta España, que ayudarán a evitar la depresión económica. Los de Citi y Morgan Stanley calculan que el PIB en España caerá en 2009 hasta un 2%, el doble de lo que ha estimado el FMI y la OCDE. Analizando sus previsiones de crecimiento, se observa que los peores números son los de España, que en opinión de Morgan Stanley sufrirá un retroceso del 2%, tan sólo superada por el 2,3% estimado para Alemania. La media de los quince países de la Eurozona será de un descenso del 1,6% en 2009 y una mejora del 1,1% para el próximo curso, frente a una estimación anterior para el ejercicio precedente de -1%. Todavía los hay peores: La economía española registrará un crecimiento negativo del 3,2% en 2009, según las previsiones del Instituto de la Economía Mundial de Kiel (Alemania), que indica que únicamente Italia (-3,4%), Estonia (-3,5%) y Hungría (-4%) sufrirán una caída del PIB más acusada que la de España.
José Luis Rodríguez Zapatero ha asegurado que 2009 será un año «duro y difícil» y espera que a partir de marzo pueda comenzar a «recuperarse el empleo», tras la pérdida de casi un millón de puestos de trabajo en 2008. El número de parados registrados en los Servicios Públicos de Empleo aumentó en un millón de personas durante 2008. El pasado mes de diciembre se superó la barrera de los tres millones de desempleados, hasta alcanzar los 3.128.963 de parados. Desde el año 1988 no se superaban los tres millones de parados y nunca en España se había alcanzado una cifra tan alta según los datos del Inem. El paro aumentó en 139.694 personas, el 4,6% respecto al mes anterior y la mayor subida en este mes de los últimos 12 años. Este aumento de diciembre, inferior al que se experimentó en noviembre (171.243 parados), supone la novena subida mensual consecutiva del desempleo y es casi cuatro veces superior al registrado en diciembre de 2007. Para la CEOE dijo que es «imprescindible» adoptar medidas políticas y de negociación colectiva que permitan reactivar la economía.
El año 2009 comienza con una subida generalizada de precios de los servicios básicos en medio de la crisis y con una recesión confirmada por el Banco de España. Pero lo más grave no son sus consecuencias sobre el bolsillo o el empleo de los españoles, sino la percepción que tiene el ministro de Economía Pedro Solbes, que está convencido de que vamos a tener un buen año. No reconocer la gravedad de la situación es más preocupante cuando el responsable que tiene que hacer frente a la crisis, y cuyos Presupuestos han quedado obsoletos, mira para otro lado. Ya conocemos las subidas de precios por encima del IPC, o el pequeño respiro de las hipotecas, pero desconocemos los datos reales de la economía española sobre los que deben hacerse las previsiones para 2009, situación agravada por la propuesta de financiación de las CCAA con nuevas promesas de Zapatero. Hasta ahora todas las ofertas que se han llevado a cabo para paliar la crisis recaen sobre nueva deuda pública, lo que va a suponer un lastre para encauzar la recuperación cuando ésta se produzca. Sólo la perspectiva de tres convocatorias electorales en 2009 (gallegas, vascas y europeas) y el miedo a que el reconocimiento de la realidad pueda pasarle factura explica la frivolidad con la que Gobierno ha recibido el nuevo año.
La reforma del sistema de financiación de las CCAA propuesta por Solbes es un impulso al autogobierno, un guiño a los nacionalistas y a las comunidades más ricas, pero su aplicación, a falta de conocer los datos económicos reales que la hagan factible, corre el riesgo de convertir a España en un reino de taifas con diecisiete regímenes fiscales diferentes además del estatal.



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