IBERDROLA ha invertido más de 125 millones de euros en la construcción de 25 nuevas subestaciones en España durante 2008. Siete de ellas se sitúan en Castilla La Mancha, cinco en la Región de Murcia, cuatro en Extremadura, tres en la Comunidad Valenciana, tres en Castilla y León y una en La Rioja, Navarra y País Vasco. Gracias a estas nuevas instalaciones, así como a la ampliación de algunas de las ya existentes, la Compañía ha incorporado alrededor de 2.800 megavoltioamperios (MVA) nuevos al sistema a lo largo del pasado año, lo que supone un incremento de la potencia instalada del 4,5%.
En Castilla-La Mancha, IBERDROLA ha invertido 18,8 millones de euros en la construcción de las nuevas subestaciones, que suman una potencia de 330 MVA. Entre estas instalaciones destacan Torrijos (145 MVA) y Calzada de Oropesa (45 MVA), ambas en la provincia de Toledo. En la Región de Murcia se han añadido 615 MVA gracias a las nuevas instalaciones, que han supuesto una inversión de 30,9 millones de euros. Las subestaciones más relevantes puestas en marcha son Totana (450 MVA) y Jumilla (80 MVA).
Las nuevas instalaciones en Extremadura, que aportan 112 MVA, han supuesto una inversión de 8,7 millones de euros, destacando las subestaciones de La Coronada (25 MVA) y Casas Don Pedro (25 MVA), ambas en Badajoz. En la Comunidad Valenciana, la Compañía ha invertido 16,8 millones de euros para poner en funcionamiento instalaciones que suman 200 MVA, entre las que se encuentra El Cantalar (100 MVA), en Alicante. En Castilla y León se han construido subestaciones que aportan 80 MVA y han supuesto 9,5 millones de euros de inversión, entre las que figura la del Polígono Industrial de Salas (45 MVA), en Burgos.
Por su parte, en la Comunidad de Madrid se han realizado grandes ampliaciones en ocho instalaciones existentes, aumentando la potencia en 392 MVA. La inversión en estas infraestructuras ha ascendido a 27,1 millones de euros. Por último, en Navarra, La Rioja y el País Vasco se han añadido en total 85 MVA, mediante la puesta en marcha de una nueva instalación en cada una de estas comunidades autónomas.Gracias a la entrada en servicio de nuevas subestaciones, a la ampliación de la capacidad de las mismas y al resto de inversiones en líneas y centros de transformación, IBERDROLA ha logrado en 2008 la mejor calidad de suministro eléctrico de su historia. En ese periodo se registró un Tiempo de Interrupción Equivalente a la Potencia Instalada (TIEPI) de 1,62 horas, frente a las 1,89 horas del año anterior, lo que supone una mejora del 14%.
Las subestaciones tienen como misión transformar la energía que llega a las poblaciones de alta a media tensión. Desde ellas se distribuye esta energía directamente a los centros de transformación que suministran a las viviendas. Su función es básica en el sistema de distribución eléctrica, por lo que seguir invirtiendo en crear una importante red de subestaciones es clave para poder asumir el aumento de la demanda y mejorar la calidad del suministro.
La vida sigue y la economía se mueve a veces a pesar del Gobierno y otras veces empujada por los planes anticrisis que de forma lenta y con poca fe aplican los intermediarios financieros. El Gobierno da más facilidades a los ciudadanos en paro o con dificultades económicas para aplazar el pago de sus hipotecas, que podrán dejar de abonar durante tres años, en vez de dos, al tiempo que aprueba nuevas medidas para inyectar liquidez a las pymes. Las cantidades demoradas por los ciudadanos respecto a sus hipotecas deberán devolverse en un máximo de quince años, en vez de diez. Se elevará en 55 puntos básicos el margen de intermediación de las entidades financieras que recurran a las líneas de crédito del ICO de fomento empresarial, con el fin de dar más liquidez a los empresarios de pequeñas y medianas empresas. En cuanto a las pymes se flexibilizarán y ampliarán las líneas de financiación del ICO, al tiempo que se ampliará hasta 5 años el plazo máximo de devolución de las cantidades aplazadas por medianas y pequeñas empresas a través de la línea Moratoria Pymes.
La crisis económica no la sufren los políticos, ni los funcionarios, ni los sindicatos, ni los pensionistas, ni los que mantienen su puesto de trabajo y, como mucho, pueden ver congelado su sueldo este año. Las consecuencias de la crisis las viven los empresarios –no los ejecutivos de las grandes empresas– que se juegan su dinero y que están atrapados entre proveedores y bancos. Pero la crisis quien de verdad la sufre es el parado. Doscientos mil cada mes engrosan la cola del desempleo y ya se le ven las orejas al lobo de los cuatro millones a razón de seis mil seiscientos cada día. Si en febrero, otro mes estadísticamente malo, se repiten las cifras de enero, se habrán alcanzado los tres millones y medio, y aunque a partir de marzo se atenúe la caída del empleo con el plan de choque del Gobierno a través de las obras públicas en los municipios, las contrataciones de Semana Santa y las estivales, todo apunta a que a principios del otoño –si no antes– se alcanzarán los cuatro millones de parados. ¿Y entonces qué? ¿Seguirá el Gobierno echándole en cara a la banca que no concede créditos o repetirá que hay que arrimar el hombro? ¿Pero no habíamos quedado en que el sistema financiero español era el más sólido del planeta y el propio José Luis Rodríguez Zapatero lo puso de ejemplo en la cumbre celebrada en Washington?
Entre el Gobierno y los bancos los ciudadanos andamos escaldados. Los titulares de los periódicos de hoy daban fe de este enfrentamiento como si del Apocalipsis se tratara. La noticia de los beneficios del Santander se recibía por la ciudadanía, como le gusta llamar a los españoles a Zapatero, con división de opiniones. Y el remate viene con la televisión que da la puntilla a los bancos en todos sus telediarios. Arrogancia por arrogancia entre los dos están arruinando la fe de los españoles para superar la crisis. Los ciudadanos ya no saben a quien acudir para llegar a fin de mes, los empresarios para pagar, y los asalariados para cobrar.
La banca española que era la más solvente del mundo a juicio del Gobierno socialista y baluarte frente a la crisis, ahora resulta que es el patio de Monipodio o, lo que es lo mismo, un nido de presuntos delincuentes. El espectáculo que está dando el Gobierno por un lado y las entidades de crédito por otro es bochornoso. Tanta adulación por parte del Ejecutivo ha terminado en una bronca monumental mientras los ciudadanos tenemos la sensación de que los que tenían que sacarnos de la crisis han perdido el juicio. No hace un mes Solbes pedía prudencia a la hora de hacer público el nombre de los bancos y cajas que pasaban por la ventanilla de las ayudas públicas «para no estigmatizarles» (¡y lo peor es que el PP estaba de acuerdo!) y ahora se escandalizan de que no regalen el dinero.
El Gobierno se pone nervioso y en un claro tono «chavista» amenaza con nacionalizar la banca ante la falta de argumentos para enfrentarse al drama del incremento del paro. Que vayan tomando nota los banqueros: Zaptero tiene la sartén del BOE por el mango y seguro que ya tiene víctima propiciatoria. ¿A quien le importa si la morosidad sube por encima del 10 por 100 a costa de conceder créditos fallidos? Eso se sabrá en las cuentas que se presetan en el año 2010 y la consigna es superar este ejercicio como sea y ganar las elecciones vascas, gallegas y europeas a costa de un PP desaparecido, caautivo y desarmado. Y con esas credenciales esperar a que escampe.
Lo más interesante de los resultados de Caja Madrid es lo que no se dice en la nota de prensa, aunque no lo ocultó el presidente en la presentación de resultados y figura en los cuadros económicos de la entidad, y es que la morosidad del ejercicio 2008 ya se aproxima al 5 por 100 (4,87 por 100), y lo que es peor, superará el 7 por 100 este año. Y si lo dice Miguel Blesa es que previsiblemente el dato al final de 2009 sea peor. Este es hasta ahora el peor resultado de morosidad que hemos conocido entre el top de las entidades financieras y apunta a la línea de flotación del sistema poniendo en entredicho las pretensiones del Gobierno de que se den créditos a diestro u siniestro.
La morosidad puede llegar al 6% a finales de 2009, según anunció hoy el presidente de La Caixa, Isidre Fainé, en base a previsiones de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), y desdramatizó el dato matizando que el porcentaje ha llegado a cotas mayores en crisis anteriores. Fainé consideró que el incremento de la morosidad va a ser una cuestión «dominante este año y el que viene».
Pese a obtener un beneficio de 1.346 millones, un 6,4 por 100 más que en 2007, sólo contabilizará 1.052, un 16,8 por 100 menos que en el ejercicio anterior. Los datos fundamentales del banco al cierre del ejercicio 2008, según han puesto de manifiesto su presidnete Angel Ron y el consejero delegado Roberto Higuera, son los siguientes: Banco Popular es el 9º banco de la zona euro por beneficio neto en 2008. El beneficio contable publicado refleja una anticipación voluntaria de provisiones por deterioro de activos de 189 millones de euros y la no utilización de provisiones genéricas por 244 millones de euros, pese a estar permitidas por la normativa actual. Incremento de la ratio de core capital en más de 50 puntos básicos en el ejercicio, situándose al final del mismo en el 7,06%. Este nivel, no solo le permite situarse entre los 4 grupos bancarios más solventes de Europa, que no han recibido capital público, sino afrontar con optimismo los retos del 2009. El Tier I se sitúa en el 8,04%. El margen de intermediación sin dividendos ha tenido un fuerte crecimiento del 10,4% con una clara tendencia expansiva en 2009. Crecimiento del crédito a una tasa anual subyacente del 6,1%, bastante superior al aumento del PIB nominal y muy superior a la demanda interna nacional. Por otra parte, el 44% de la inversión crediticia está destinada a Pymes y alrededor del 32% a particulares. Popular no sólo no ha restringido el crédito sino que lo está potenciando en un contexto de fuerte descenso de la demanda de crédito de empresas y particulares. Fuerte crecimiento en la captación de depósitos de la clientela, que aumentaron un 21,1%.
Mal año para los Fondos de Pensiones. El que más y el que menos mira a la hucha que había previsto para su futura jubilación con la sorpresa de no creer en lo que está viendo. En la mayoría de los casos el recorte de los capitales acumulados ronda el 10 por 100, pero en muchos fondos se han esfumado entre el 30 y el 50 por 100 de la inversión. Lo más sangrante es que este es un producto en el que los trabajadores que han depositados sus ahorros se suelen dejar asesorar por los gestores de los bancos que lejos de orientarles hacia productos financieros con escaso riesgo les han conducido a inversiones con un perfil muy especulativo. A los que todavía les queden al menos una decena o más años para la jubilación, aún pueden recuperar parte de lo perdido, pero los que se mueva entre los sesenta y los sesenta y cinco, con la jubilación en puertas, lo tienen crudo ya que han desaparecido una parte muy importante de sus ahorros sin posibilidad de resarcirse de las pérdidas. Y aquí no le pueden echar la culpa al estafador Madoff o a sus secuaces, que también ha tenido que ver con algunos casos como Fonditel o La Caixa. El frcaso ha sido generalizado y así lo recoje la patronal del sector, Inverco.

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